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Muchos de nosotros hemos tenido alguna vez un dolor localizado en la nalga que se puede transmitir por la parte posterior de la pierna, pero.... ¿Por qué ocurre esto?     ¿Qué es lo que le está pasando a nuestro cuerpo?. 

 

Tras recibir el consentimiento de nuestro paciente, detallo de una forma sencilla su historia clínicia, diagnóstico, tratamiento y prevención.

 

Jovén de 27 años, ingeniero de Telecomunicaciones que acude a nuestro centro tras presentar dolor en la zona de la nalga desde Agosto sobre todo tras realizar una practica deportiva, el fútbol y al andar. Desde que empezó a estudiar presenta con frecuencia dolor lumbar, lo que hizo que acudiera al traumatólogo, el cuál le recetó el uso de plantillas. Estas plantillas les han venido bien pero no se las pone para jugar al fútbol, deporte que le provoca más dolor en la zona de la nalga.

 

Tras realizar su historia clínica, se pasó al diagnóstico. Primero de todo se realizó un análisis de su postura, presentando lo siguiente: 

  • Hipercifosis dorsal  (leve aumento de la curvatura dorsal, zona central de la espalda)
  • Hipercifosis lumbar (aumento de la curvatura lumbar, zona final de la espalda)
  • Zona dorsal y lumbar con poco movilidad de las vértebras.
  • Pronación de ambos pies (planta de los pies hacia fuera)
  • Zona de rodillas normales.
  • Solo presenta dolor en la nalga derecha.

 

Una vez analizado la postura se comprobó si presentaba el denominado " Síndome del piramidal" o " Pseudociática del piramidal". El origen de este síndrome se debe al músculo piramidal que parte del sacro y se dirige hacia una zona del fémur (hueso de la pierna) denominado trocante mayor encontrándose por su paso al nervico ciático, entre otros.

 

Algunas veces, creemos que todos los problemas a este nivel se debe a una ciática pero no nos damos cuenta de que en realidad puede ser solo una contractura muscular sin haber compromiso del nervio ciático. Para diferenciar entre un Síndrome del piramidal o una ciática se realizó el test de Laségue que consiste en una vez tumbado sobre la camilla, seleva la pierna afectada sobre la vertical y si duele se debe a un problema del nervio ciático pero en nuesto caso no hubo dolor.

 

En cuanto a los síntomas que genera este síndrome son:

  • Molestia en la zona de la nalga que puede extenderse por la parte posterior del muslo pero sin sobrepasar la rodilla teniendo la sensación de hormigueo, acorchamiento, quemazón e incluso dolor inespecífico en la nalga.
  • Cambios de posición con frecuencia cuando estamos sentados.
  • Dificultad para cruzar el muslo afectado sobre la otra rodilla.
  • El dolor aumenta si permanecemos sentados y de pie durante un largo tiempo e incluso cuando conducimos.
  • Dolor cuando nos levantamos desde la posición de sentados.
  • El dolor aparece cuando separamos las piernas.

 

Nuestro paciente presentaba algunos de ellos, tales como sensación de acorchamiento, dolor al estar de pie, necesidad de cambiar de posición cuando estaba sentado y dificultad para cruzar el muslo afectado sobre la otra rodilla.

 

Las causas de este síndrome son diversas, pero voy a detallar las más comunes:

  • Hiperpronación del pie (la planta del pie se dirige hacia fuera).
  • Músculo piramidal acortado.
  • Sobrecarga de este músculo debido al realizar algún deporte.
  • Correr en un suelo duro y no hacer estiramientos.
  • Conducir.
  • Posturas forzadas como por ejemplo sentarse con las piernas cruzadas o sobre un solo pie.
  • Traumatismo: Caídas o golpearse la nalga sobre este músculo.
  • Escoliosis, una pierna mas larga que la otra, alteraciones músculares...

 

Tras analizar su historia clínica, su postura, sus síntomas, sus causas (hiperpronación de los pies, alteraciones musculares, sobrecargas y malas posturas) y después de haber realizado el test de Laségue, se estableció como diagnóstico que presentaba el Síndrome Piramidal.

 

Primero se realizó un tratamiento en clínica sobre todo con terapias manuales:

  • Estiramiento de ambos piramidales.
  • Relajación de ambos psoas.
  • Movilización de ambas caderas consiguiendo su relajación.
  • Masoterapia de toda la espalda sobre todo de la zona glútea.
  • Técnicas miofasciales.
  • Técnicas de osteopatia.

 

Una vez realizado el tratamiento se le indicó una forma correcta de levantarse y sentarse de una silla, coducir, dormir y vestirse. Lo ideal es levantarse de lado, sentarse con las rodillas dobladas,vestirse sentado,dormir de lado con una almohada entre las rodillas y descansar de vez en cuando conduciendo. Además se le dió una serie de consejos a la hora de realizar la práctica deportiva. Una forma correcta de prevenir este síndrome es realizar estiramientos siempre después de realizar algún deporte e incluso se puede realizar varias veces al día. Existen varias formas de estirar este músculo pero le expliqué sólo la que más uso yo. "Nos colocamos tumbados con una pierna estirada y la otra con la rodilla flexionada la cruzamos sobre la otra. Una vez colocados en esta posición colocamos la mano contraria a la pierna cruzada en la rodilla y la otra mano en la cadera de la pierna cruzada. Realizamos un empuje de la rodilla hacia nosotros y de la cadera hacia abajo. Lo ideal es realizar el empuje durante la espiración y mantener esa posición durante 10 o 20 segundos para después volver a la posición de inicio. Realizaremos un minuto de estiramientos con cada pierna aunque solo tengamos afectados un músculo piramidal. Además, una forma correcta de mantener correctos todos los músculos de la cadera es fortalecerlos y esto se puede conseguir a través del pilates, con lo que se le aconsejó realizar pilates clínico y llevar siempre plantillas.

 

Tras llevar 2 sesiones con nosotros, nos indicó en la tercera que el dolor casi había desaparecido sin haber dejado de jugar al fútbol pero llevando siempre plantillas y al haber empezado a practicar pilates.